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¡Invasoras! ¿Son las especies invasoras una de las principales amenazas para la conservación de la biodiversidad nativa? Un reciente debate en la revista “Conservation Magazine” parece indicar que no existe consenso al respecto. El debate fluctuó desde los extremos, donde Simberloff se mostró como el más acérrimo enemigo de las exóticas, y Sagoff consideró que los daños de las exóticas dependen de la perspectiva con que se mire el tema. En el centro del espectro se encuentran Brown y Sax, quienes consideran que es necesario conocer más sobre estas especies antes de emitir una opinión definitiva. Sagoff considera que existe un cierto extremismo por parte de los biólogos en contra de las especies exóticas. Además, desde su visión de que la ecología es una ciencia histórica y no teórica, afirma que si en base a la evidencia histórica un grupo de científicos elabora una lista de nativas y exóticas, otro grupo de científicos que solo observe el comportamiento de las mismas en el ecosistema no podrá distinguir entre unas y otras. Pero Sagoff va más allá, y afirma que así como el mejillón cebra es presentado como el villano, también a logrado, gracias a su gran capacidad de filtración con respecto a sus contrapartes nativas, ayudar en la limpieza de los Grandes lagos, además de alimentar a una importante parte de las especies nativas. Sagoff concluye que si el mejillón cebra hubiese sido nativo, se lo consideraría un héroe en lugar de un villano. Por último, y mostrando su perspectiva social, Sagoff considera que los ecologistas no deberían preocuparse por la dispersión por el mundo de algunas “malezas”, al menos no mientras estos “inmigrantes contribuyan a aumentar la riqueza y diversidad local”. Desde el otro extremo, Simberloff afirma que el modus operandi frente a las especies exóticas debe ser “culpable hasta que se demuestre lo contrario” y sugiere la creación de listas ‘blancas’ que complementen las listas negras. En las listas negras se encuentran las exóticas que son reconocidas por causar problemas, el sugiere que todas las especies se traten como peligrosas. ¿Cuáles son los argumentos que utiliza Simberloff para justificar este extremo? Simberloff cita ejemplos de Norte América, donde ecosistemas enteros han sido destruidos por la influencia de especies como el roble, o el “alga asesina” del Pacifico. También atribuye casi el 50% de las aves en peligro de extinción a los efectos de las especies exóticas. Además Simberloff justifica la precaución extrema en el hecho de que muchas especies exóticas no se transforman en invasivas sino hasta mucho tiempo después de su introducción, y cita el pimentero de Brasil que fue introducido en el estado de Florida un siglo antes de propagarse por el sur de dicho estado. En medio de estos extremos se encuentran Brown y Sax, quienes afirman que sus investigaciones muestran que en algunos lugares la biota no está tan saturada como para no poder recibir exóticas colonizadoras sin perder nativas. Además hacen un llamado a mayor investigación para poder determinar que las especies invasoras son una causa fundamental de caída de biodiversidad a nivel local. A este último punto Simberloff contestaría que no se puede esperar a tener certeza, y que es importante tomar un enfoque precautorio. Brown y Sax concluyen que las especies invasoras han contribuido a la extinción de algunas especies, pero que es imposible determinar la causante ultima de extinción y que se acusa a las exóticas de alterar la estructura de los ecosistemas sin suficiente evidencia. Además afirman que el numero total de especies a escala local o bien se mantiene o aumenta. Por último, y quizás lo más importante, el resultado neto es una perdida de biodiversidad a escala global, ya que muchas de las especies que se extinguen localmente son endémicas. Fuente: Conservation Magazine 8(2): 14-21, 2007. |