Mono muriquí de Colombia es uno de los primates más amenazados del mundo

Un informe internacional reciente confirmó que los primates viven una constante amenaza en Asia, África y Suramérica. El 25 por ciento de las 625 especies y subespecies de primates están a punto de desaparecer y sobresalen de la lista de más amenazados el mono tamarín de cabeza negra y el mono capuchino, de Brasil, así como el mono muriquí, de Colombia.

En esa relación hay diez especies de Asia, siete de Africa, cuatro de Madagascar y cuatro de América del Sur "lo que demuestra que la amenaza para los monos, lemures y grandes primates, existe en cualquier parte donde vivan", indica el informe. Añade el trabajo que la lenta e inexorable extinción se debe a la deforestación, la caza comercial y el comercio ilegal de esos animales, algunos de los cuales son utilizados incluso como materia prima para productos de medicina tradicional.

El informe proporcionado en Washington y divulgado en Antananarivo, la capital de Madagascar, advierte de que si no se toman medidas pronto para resolver el problema, primates como los lemures, los chimpancés y los gorilas, desaparecerán en menos de un siglo. En la investigación participaron más de 50 expertos del Grupo de Especialistas de Primate de la Comisión para la Supervivencia de las Especies de la Unión de Conservación Mundial y la Sociedad Primatológica Internacional, en colaboración con Conservación Internacional.

El informe cita el caso del langur de cabeza dorada, un mono de Vietnam, así como el del mono gibón de China, de los que sobreviven unas pocas decenas. Lo mismo ocurre con el lori esbelto de Sri Lanka que ha sido visto en sólo cuatro ocasiones desde 1937 o el sifaka de Madagascar o el colobus rojo de Kenia, que están arrinconados en la selva tropical, vulnerables a un rápido extermino, señaló el estudio.

"Los cazadores matan primates para alimentarse o vender su carne, los comerciantes los capturan para venderlos, y los leñadores y agricultores destruyen su hábitat", explica el trabajo. Russell Mittermeir, presidente de Conservación Internacional, señaló que esto ocurre especialmente en Madagascar, un lugar que ha perdido la mayor parte de su ambiente natural debido a la deforestación. "Más de la mitad de sus lemures, que no existen mas que en territorio malgache, están en peligro de extinción. Si no se toman medidas inmediatas para proteger a estas criaturas únicas y su hábitat, perderemos para siempre uno de los legados naturales del planeta", dijo Mittermeier.

Los grupos conservacionistas que prepararon el informe indicaron que el principal factor en la reducción del número de primates en el mundo es la deforestación para usos agrícolas y la tala para utilizar la madera como combustible. La caza de subsistencia y la que se realiza con propósitos comerciales también constituyen una amenaza persistente, especialmente en Africa y Asia. Cazar especies vivas para convertirlas en mascotas también representa un peligro grave para la supervivencia de los primates, destaca el estudio. "Los primates del sudeste asiático están sujetos a la caza ilegal incesante debido que su comercio ilícito produce jugosas ganancias", manifestó Chantal Elkin, directora del Programa de Especies Amenazadas del Centro de Conservación.

Según el estudio, "aun cuando algunas de las especies amenazadas de la región son cazadas como mascotas, especialmente orangutanes y gibones, ejemplares de estas también son capturados y vendidos para su uso en medicina tradicional. La mayor parte de este comercio es internacional y dirigido, principalmente a China".

Publicado en El Tiempo (Bogotá), Abril 8 de 2005, basado en reportes de la agencia EFE. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos.

 
 

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