ANALISIS 

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URUGUAY, SEGUNDO EN AMERICA EN CALIDAD AMBIENTAL o EL MITO DE MARACANA


Gerardo Evia

   

Introducción

Recientemente se ha difundido en la prensa uruguaya un estudio que presente un Indice de Sustentabilidad Ambiental 2002 (ESI 2002), elaborado a iniciativa del “Global Leaders of Tomorrow Environment Task Force”, del Foro Económico Mundial en colaboración con el “Centro de Legislación y Política Ambiental” de la Universidad de Yale y el Centro Internacional Red de Información de Ciencias de la Tierra (CIESIN) de la Universidad de Columbia.

Uno de los resultados de dicho trabajo, es la elaboración de un ranking en el cual se presenta un ordenamiento de los países de mayor a menor en función del índice de “Sustentabilidad Ambiental” calculado para cada uno de ellos. En dicho ordenamiento Uruguay aparece en sexto lugar entre los 142 países considerados y 2º en América si consideramos los países de norteamérica como integrantes del continente.

El propósito de esta ponencia es hacer un breve análisis del contenido y significado de los resultados del mencionado índice con relación al marco conceptual del Desarrollo Sustentable y a otros índices de sustentabilidad, para valorar adecuadamente su significado en términos de orientaciones para la acción, tanto para el desarrollo de políticas ambientales en general y para el ecoturismo en particular.


Indicadores e Indice de Sustentabilidad Ambiental

La sustentabilidad es un objetivo ampliamente aceptado por todos, desde que fue introducido en 1987 por la Comisión Brundtland  (WCDE, 1987). La multidimensión (económica, social, ecológica, productiva y temporal) de la sustentabilidad hace necesario el desarrollo de metodologías que permitan medir y valorar, de forma objetiva y clara,  en qué medida se  cumplen los requisitos antes mencionados. Para ello se utilizan indicadores.  

Un indicador puede ser definido como “algo que hace claramente  perceptible una tendencia o un fenómeno que no es inmediatamente ni fácilmente detectable, y que permite comprender, sin  ambigüedades, el estado de la sustentabilidad de un sistema o los  puntos críticos que ponen en peligro la misma”(Sarandón, 1998).

Los indicadores contribuyen a hacer operativo el concepto de desarrollo sustentable puesto que en ellos intervienen valores mensurables, lo que  permite definir acciones concretas para corregir errores o desviaciones del  objetivo deseado. A su vez, su uso permite evaluar, en  qué medida un determinado sistema (productivo, económico de desarrollo etc..) cumple con los requisitos de  sustentabilidad, cuáles son sus puntos críticos y como evoluciona a lo largo del tiempo.

Ahora bien, existen dos aproximaciones cuando se aborda el tema de los indicadores. Una está basada en el principio de que los indicadores importantes de sustentabilidad  deben ser específicos para cada lugar o región y sistema, es decir depende del contexto específico. Por ejemplo es irrelevante medir la pérdida de cobertura boscosa en una región de savanas donde el potencial de pérdida es nulo.

Otra perspectiva  se basa en que los procedimientos para medir la sustentabilidad deben ser los mismos independientemente del contexto.

Ambas aproximaciones poseen ventajas y desventajas. La primera evita la dificultad de ponerse de acuerdo en un grupo de indicadores de aplicación universal, mientras que su desventaja es la dificultad de utilizar los indicadores locales para comparar resultados entre países o regiones diferentes. Esta es la fortaleza de la segunda aproximación de indicadores constantes, ya que permite establecer comparaciones entre diferentes países o regiones.

Por estas razones para desarrollar y utilizar indicadores es fundamental consensuar una definición de sustentabilidad, condiciones necesarias y características, definir una escala temporal y espacial adecuada, establecer el contexto y las condiciones iniciales para validar la comparación entre sistemas, precisar los valores o unidades de los indicadores y establecer una ponderación de los indicadores de acuerdo a su confiabilidad.

El  Indice de Sustentabilidad Ambiental del estudio de referencia constituye un resúmen ponderado de determinada manera de un conjunto de indicadores  seleccionados de acuerdo a la segunda aproximación  (indicadores universales). Por lo tanto tiene las ventajas y desventajas ya señaladas.

En forma resumida se construye a partir de un grupo de 20 indicadores constituídos a su vez por 2 a 8 variables cada uno lo que en total constituye una serie de 68 grupos de datos o indicadores primarios. A su vez los 20 indicadores pueden agruparse en 5 componentes principales, a saber:

·        Sistemas Ambientales.

·        Reducción de Impactos.

·        Capacidad Social e Institucional.

·        Compromiso Global.

·        Reducción de la vulnerabilidad Humana.

Marco Conceptual

Respecto al marco conceptual del desarrollo sustentable el concepto de Indice de Sustentabilidad Ambiental que introduce el estudio considerado es al menos novedoso e introduce un sesgo no menor. El concepto de desarrollo sustentable implica la articulación de objetivos ambientales, sociales y económicos en una escala temporal. De esa manera un sistema será más o menos sustentable en la medida que logre alcanzar esos objetivos de manera equilibrada, pero cada una de esas dimensiones tiene sus propios parámetros y límites para definir y evaluar el alcance de sus objetivos específicos y no son transferibles de una dimensión a otra. Por ejemplo uno de los principios para evaluar el componente ambiental es el de la irreversibilidad cero, esto es no es posible aceptar desde ese punto de vista cambios ambientales irreversibles (desaparición de una especie), mientras que desde el punto de vista económico se acepta la sustitución de capital natural (recursos) por capital construido (bienes, dinero etc..).

El título del índice comentado implica un sesgo en el sentido de aceptar o incorporar dentro del componente ambiental la posibilidad de sustitución de elementos de lo económico o lo social dentro de lo ambiental, “sustentabilidad ambiental” en vez de “sustentabilidad” o “desarrollo sustentable a secas” que reconoce la multidimensionalidad y la necesidad de su articulación, pero en el entendido que son dimensiones diferentes.

Indicadores y resultados

Como es obvio la elección de los indicadores condiciona los resultados del índice para diferentes contextos y consecuentemente puede hacer llegar a conclusiones diferentes. Esto significa que si seleccionamos unos u otros indicadores o los ponderamos de manera diferente podemos llegar a conclusiones diferentes sobre un mismo tema. Esta discusión es común entre analistas y políticos que suelen no ponerse de acuerdo sobre la marcha de la economía en función de los indicadores seleccionados.

En este campo también es posible constatar dicho fenómeno, ejemplo de lo cual son los diferentes rankings que arrojan como resultado diferentes índices elaborados por diferentes instituciones internacionalmente reconocidas. A título de ejemplo se citan diferentes ordenamientos resultantes de diferentes índices recientemente elaborados:

  

ESI 2001

ESI 2002

The Ecologist 2001

IDH PNUD 2001

País

País

País

País

Finlandia

1

Finlandia

República Centro-africana

1  

44

República Centro-africana

1

Finlandia

10

Uruguay

14

Uruguay

6

Uruguay

47

Uruguay

37

Costa Rica

26

Costa Rica

9

Costa Rica

109

 

Haití

122

Haití

137

Haití

75

 

Chile

31

Chile

35

Chile

74

 

 

Como se desprende de la tabla, pueden identificarse ciertas correlaciones, las cuales se detallan en el informe del ESI, y existen también apreciables diferencias en la ubicación relativa de algunos países en los diferentes rankings, y aún dentro del marco del propio estudio comentado para los años 2001 y 2002. Esto último se debe a que la metodología y ponderación de indicadores o variables fue diferente para uno y otro año. En la versión 2002 se dio menos peso a las variables sociales y más a los impactos sobre el cambio climático.  

Un caso llamativo es Costa Rica ya que es uno de los países donde existe mayor proporción de tierras como Areas Protegidas, sin embargo fuera de ellas los impactos y degradación de ecosistemas es muy alta. En el caso de Uruguay los resultados de los diferentes índices indican que siempre nos encontramos al menos de la mitad de la tabla hacia arriba. Esto se explica en parte por que en general no nos destacamos por aspectos positivos o negativos extremos en una u otra dimensión (ambiental, económica, o social) sino que posee una estructura homogénea o equilibrada de desempeño.

Algunas conclusiones sobre el ESI

Del análisis detallado del ESI 2002 se desprenden algunas conclusiones importantes que vale la pena destacar:

Ingreso y sustentabilidad:

En primer lugar el propio estudio llega luego de pormenorizados análisis estadísticos de correlación entre variables que el ingreso monetario no tiene correlación determinante con el índice de sustentabilidad ambiental. Esto de alguna manera da por tierra con la creencia de que el crecimiento económico es indispensable para alcanzar la sustentabilidad ambiental o por la contraria, que la pobreza es la principal causa del deterioro ambiental. En ese sentido el estudio muestra como países con bajo ingreso per cápita pueden alcanzar buenos índices de sustentabilidad y otros con ingresos altísimos tienen muy bajos índices. Es más, el estudio estadístico identifica correlaciones claramente negativas entre el ingreso y varios indicadores ambientales como: Reducción de deshechos y presión de consumo, polución aérea, emisiones de efecto invernadero, impactos sobre el agua, otros impactos globales, tierras y biodiversidad.

Competitividad y sustentabilidad

En segundo lugar el estudio demuestra también con análisis estadísticos que contrariamente a lo que muchas teorías o creencias expresan, la competitividad económica y la sustentabilidad ambiental no son variables contrapuestas ni necesariamente una va en desmedro de la otra. Dicho análisis arroja una correlación positiva(r)=0.34 entre ambas variables. Lo que demuestra que es posible avanzar en ese sentido.

Factores críticos ausentes

El propio estudio reconoce que por diversas razones no fue posible incorporar en el índice una serie de factores que son críticos para una aproximación más exacta a la realidad. Entre ellos se señalan algunos que son particularmente relevantes para Uruguay como:

·  Perdida de Humedales.

·  Fragmentación de Ecosistemas.

·  Concentración y emisiones de metales pesados.

·  Niveles de Plomo en sangre.

·  Degradación de Tierras.

·  Tasas de reciclado.

·  Efectividad de Regulaciones Ambientales.

Escala Temporal

Como ya mencionamos le dimensión temporal es intrínseca al concepto de sustentabilidad, esto es, para decir si un sistema es sustentable debe establecerse necesariamente el marco temporal de referencia. En este sentido el estudio si bien trató de seleccionar variables que de alguna manera pudieran dar una idea del desempeño futuro (a una generación) de los países en cuanto a sustentabilidad, se reconoce que al faltar series de datos temporales no es posible validar los resultados y por tanto lo que hace en realidad es asumir que predice tendencias futuras.

Por tanto lo que en realidad nos presenta es una foto de la situación actual en torno a un conjunto de variables, pero nada nos dice de la tendencia o del rumbo en que nos encontramos. Es más el propio ESI establece claramente que: "No puede decirse que ningún país esté en un rumbo de sustentabilidad ambiental". En realidad lo relevante para la toma de decisiones para la acción es conocer el sentido o la tendencia  puesto que si no sabemos si estamos mejorando o empeorando no puedo tomar acciones correctivas.

Escala de análisis y variables para ecoturismo

La escala de análisis ya sea espacial o de contexto es relevante para la adecuada valoración del índice como para la toma de decisiones y en particular al tema que nos ocupa, como el ecoturismo. Para ilustrar esto tomaremos algunas variables del estudio como ejemplo y las analizaremos a la escala país.

Una de las variables que componen el grupo de indicadores del estado de los sistemas ambientales es el porcentaje de cambio de la cobertura boscosa en el período  1990-2000 como porcentaje de incremento o disminución anual en el período considerado.

Este indicador arroja para Uruguay  una tasa de aumento de 0,25%  anual de cobertura boscosa, lo que según nuestros cálculos da una cifra del órden de las 360.000 has de aumento de bosques en nuestro país en 10 años; esto obviamente es el resultado de forestaciones exóticas fundamentalmente con eucalyptus y pinos. Sin embargo esto haría pensar que estamos mejor que Finlandia, que tiene el 75% de su territorio cubierto de bosques de especies autóctonas  (pinos, abetos y abedules) y los explota a una tasa que permite que el cambio anual es 0.00. Afortunadamente estamos plantando eucalyptus a una tasa superior a la deforestación que tiene lugar en Australia (-0.18% anual).

Desde el punto de vista del ecoturismo este indicador que opera en el índice de sustentabilidad ambiental como positivo creemos que tiene un impacto fuertemente negativo, debido a que las áreas forestadas por razones obvias colonizan primero las areas continguas a rutas nacionales lo que tiene  un fuerte impacto paisajístico con obvias repercusiones para el sector turístico.

Por el contrario, un ejemplo de un indicador que puede estar subvaluando nuestra calidad ambiental es el porcentaje de tierras con muy bajo impacto humano, que para Uruguay es según el informe tan solo del 2.39%. Esto significa que el estudio asume que la actividad ganadera extensiva en nuestro país es una actividad de impacto humano importante.  Esto nos sitúa entonces en un nivel peor que Brasil que ostenta un  valor de 50% de tierras por este concepto; sin embargo esto impide visualizar que las tasas de avance de la frontera agropecuaria en brasil son alarmantes, a costa de ricos ecosistemas, mientras que en nuestro país la tasa de cambio de uso de la tierra es relativamente estable (sin considerar la forestación). Esto resalta la importancia de articular políticas sectoriales ( p.ej Agropecuaria-Turismo) para mejorar la sustentabilidad del desarrollo.

Otro indicador clave para el caso del ecoturismo es el porcentaje de tierras como Areas Protegidas. En este caso el indicador refleja en forma más o menos fiel la realidad, ubicándonos con un 0.25% del territorio bajo esta categoría, muy por debajo de países como Bolivia (16%), Chile (18%), Ecuador (13%) y muchos otros. Sin duda que el desarrollo de un adecuado sistema de Areas Naturales Protegidas es un componente esencial no solo para la preservación de nuestra biodiversidad sino para el potencial desarrollo del sector ecoturístico. Esto no significa que no se pueda avanzar simultáneamente  aprovechando  las potencialidades de nuestro paisaje  y recursos naturales sobre la que se presentarán otras ponencias y el bajo nivel de intervención de la principal actividad agropecuaria, la ganadería.

Finalmente el nivel de años de escolaridad promedio de Uruguay para edades de 15 años o más de 7,6 nos ubica al nivel de un país como Francia con 7,9. La base de la selección del indicador es que cuanto más educada es una población, es más probable desarrolle habilidades para encontrar soluciones a los desafíos ambientales. Sin embargo un turista en Uruguay es probable que se encuentre con imágenes lamentables de basura y deshechos en las rutas al transitar de un sitio a otro lo cual no condice con el indicador.

Por  todo esto, la referencia del título sobre la victoria uruguaya de Maracaná (final del campeonato mundial de futbol de 1950, sobre Brasil). Los indicadores globales pueden ser herramientas útiles  que deben ser analizadas detenidamente para servir de base a la toma de decisiones, pero deben ser analizados y contrastados a la escala adecuada.

Inclusive pueden ser utilizadas como instrumento de Marketing, (equivalente a recordarle a los brasileños antes de cada partido lo que pasó en Maracaná, por si surte algún efecto). Pero cuidado con creernos el mito, por que para tener éxito hay que entrenar mucho, sudar la camiseta y poner todo en la cancha  ya que si lo que podemos mostrarle a un turista en terreno no está de acuerdo a las expectativas creadas, con indicadores no lo vamos a traer nuevamente o no lograremos que nos recomiende a sus amigos.

Presentado en Abril de 2002 en un encuentro uruguayo sobre ecoturismo.

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